Hay noches que se sienten diferentes. Noches en las que entras en un teatro y algo se mueve dentro de ti. Romancero Gitano: El Despertar del Duende es una de esas noches.
La poesía de Lorca cobrando vida a través del cuerpo. El taconeo que te atraviesa. Una guitarra que te eriza la piel. Y tú, ahí, sintiendo sin filtros, sin juicios, dejándote llevar.
Porque el flamenco tiene esa magia: casi sin darte cuenta, te transforma.